Resumen, introducción, capítulos 1, 2, 3 y conclusión en proceso, 15 de marzo de 2021 (2)

 

150321,2

 

RESUMEN

 

        Al mundo (o realidad, o ser) podríamos llamarlo universo si el universo en que estamos fuera el único, y actualmente este universo se está expandiendo, y esta expansión empezó hace como 13 800 millones de años, y en esta expansión se han producido los elementos químicos de los que están hechas las estrellas y la vida, y algún día esta expansión se va a resolver de una u otra manera (va a seguir y seguir, o va haber contracción), pero todo lo que vemos hoy (incluso los elementos químicos, que no podemos ver a simple vista) va a ser desbaratado, ya sea que sea disgregado o aplastado.

        Pero eso no es lo peor, eso no es el problema, el problema es que el mundo no tiene sentido, propósitos, que es para nada, porque no fue creado, porque no hay ningún dato que sostenga a esa posibilidad de que alguien haya creado al mundo (y aquí todo podría ser posible, pero no lo es –porque aquí hay datos, hechos–, y la inteligencia es lo único que puede aclarar a todo esto –porque ella es lo único del mundo que ve, que piensa, que entiende–, a un mundo increíble –inconcebible–, y en donde todos ustedes están increíbles, como ciegos, como sonámbulos), porque eso llamado Dios no existe (porque no hay ninguna prueba de eso), y porque lo único en donde hay ideas y poder de creación voluntario (porque aquí hay mucho poder de creación, pero no es de voluntad, es de modos de ser físicos y químicos dentro de un marco físico, material, es decir, no espiritual, no de espíritus) es en la inteligencia (pero sólo puede crear algunas cosas, pero no mágicamente es decir, a partir de la más absoluta nada, sino a partir de lo que hay en el mundo), en una inteligencia que sólo es de la vida (surge en la evolución de la vida), y que lo más que puede es lo que podemos los humanos.

        Inteligencia sólo la hay en los seres vivos, y en donde hay más es en animales como nosotros y como los perros. Y en nosotros hay mucha más inteligencia que en los perros (incluso en la mayoría de ustedes que no nació con mucha inteligencia y que por eso es capaz de creer en cosas como Dios o como el tarot, y que además puede actuar con mucha maldad), pero en todos ustedes todavía está como está en los perros, y ahí está el lío del mundo, en una inteligencia que tiene ojos, pero que sin embargo no ve lo suficiente como para entender al mundo.

        Los humanos del planeta Tierra somos de uno de los 3 tipos de seres que hay en el mundo, sólo hay seres vivos y seres no vivos, e inteligencia en distintos grados, sólo hay seres como las piedras, seres como los perros (y demás seres vivos con excepción de los humanos) y seres como los humanos (nosotros somos una humanidad más, lo de nosotros sólo es la inteligencia más allá del nivel que alcanzan los perros, y en ese nivel ya se puede entender en verdad, no en ese tipo de entendimiento increíble en que están los perros… y todos ustedes, pero lo de ustedes sólo es una etapa del humano. Y hasta hoy todos ustedes han estado en la misma incapacidad de no poder entender en verdad, pero no todos ustedes están igual, algunos de ustedes nacieron con más inteligencia, y eso los tiene en ideas de izquierda de más izquierda –de más justicia, de más igualdad, de más responsabilidad–, y otros de ustedes están en conocimiento científico. Y la mayoría de ustedes cree en cosas que no existen).

        Todo lo de ustedes está increíble (no sólo la religión, sino también la ciencia, y la filosofía, y la política, pero en algo de las ideas políticas de izquierda es en donde está lo menos ciego de ustedes, porque incluso el conocimiento científico está ciego, es de ciegos, que ni siquiera pueden darse mucha cuenta de las raíces de tanto problema que ha jodido y sigue jodiendo a los humanos –como la injusticia, como la desigualdad, como la ignorancia, como la irresponsabilidad, como el vicio, como la vileza, como la violencia, como el crimen, como la mentira–, y de la falta de sentido del mundo ni hablemos), pero no es de ustedes, es de las cosas que son como nosotros en la etapa en que están todos ustedes, aquí no hay culpas ni méritos, hay cosas y modos (y lo de ustedes sólo iba a poder superarse cuando alguien naciera con la inteligencia suficiente como para poder darse cuenta de que todos ustedes están ciegos, ante lo que más tenemos frente a las narices: terribilidad y estupidez, y a partir de eso –de terribilidad, estupidez y cegueras– iba a llegar hasta lo que es todo esto, hasta cómo es el mundo).

        Y el problema es que no podemos quedarnos en igualdad (en la igualdad máxima que pudiéramos hacer, es decir, hasta la clonación, no sólo hasta la igualdad económica), que no podemos hacer un mundo mejor para el humano, el mejor mundo que jamás hemos tenido (porque el mundo no tiene sentido, es para nada, es inútil –porque no fue creado ni ideado–, y porque algún día el universo no va a poder seguir albergando vida), pero mucho menos podemos quedarnos en lo que hoy están ustedes, y todos ustedes van a ser sacados de sus cuentos, de sus estructuras de tontería, de dinero, de fronteras, de egoísmo, de problema, de daño (y no he querido tratar lo de la reconversión mínima que se tendría que hacer, pero mucho de lo de hoy tiene que volcarse, y construirse algo basado en igualdad máxima hoy posible, y en todo lo contrario a irresponsabilidad, a estupidez). Y el problema es que el asunto era tajante, o era en verdad saber, o era estar como hasta hoy, es muy abrupto, es pasar de la tontería y locura a la nada, es pasar de ser perros a ser nada.

 

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INTRODUCCIÓN

 

        El mundo es eterno, y hoy yo me encuentro en él… y puedo ver, desde mi inteligencia… Y veo y veo, y no veo a ningún Dios, a ningún Creador, sólo veo cosas, modos de ser… Y veo a la inteligencia que también tienen los perros… y los veo a ustedes, y a los perros, perdidos ambos... Y veo a algo del planeta Tierra (y a la Luna, y al Sol, y a algunos planetas del Sistema Solar, y a algunas estrellas), y a la vida y a la inteligencia que hay en el planeta Tierra… y tengo que encontrar una explicación de todo, principalmente de las cegueras increíbles de todos ustedes, porque ahí estamos atorados los humanos, ahí está atorada la justicia, ahí está atorada la cordura.

        Todos ustedes están increíbles (y por eso va a parecerles increíble lo que voy a decir en esta explicación), pero no es culpa de ustedes, y los perros también están increíbles, tan bobos (tan ciegos ante el mundo del que son parte, tan perdidos en su mundo de perros, tan reaccionando sólo a sus “instintos”, es decir, a sus programaciones, forjadas en el curso de la evolución), pero tampoco es su culpa, así es el mundo.

        Los seres humanos tenemos muchos problemas (pobreza, enfermedad, violencia, crimen, vicio, irresponsabilidad, mentira, vileza, egoísmo, prejuicios, ignorancia, injusticia, desigualdad, infelicidad…), y cualquiera de nosotros tendría que darse cuenta de ellos, y tendría que tratar de hacer algo para solucionarlos, pero no sucede así, a lo largo de la historia humana sólo pocos se han dado cuenta, y sólo de algunos de los problemas, por eso hoy todavía seguimos muy mal, pero son cosas del mundo. En esta explicación voy a mostrar lo que yo veo (pero las cosas no son de opiniones, desde pequeño siempre hubo una gran diferencia entre todos mis compañeros de salones de clases y yo, y eso me fue marcando, y un día a todos ustedes los vi tan mal que empecé a leer y a leer para algún día poder gobernarlos, pero terminé hasta lo que está en esta explicación –en donde ya no hay lugar para ningún gobierno -ni siquiera para el mejor que pudiéramos hacer-, ni para nada–. Y la diferencia que había era de calificaciones, de saber –y con el tiempo esa diferencia se hizo más y más, ya no en las calificaciones, sino en el saber, las calificaciones fueron constantes desde mi primer año de escuela–. Y cuando empecé lo que ahora está en esta explicación fue porque a todos ustedes los percibí como operados del cerebro, y ahora puedo decir que sí, que están como operados del cerebro, que están en un estado parecido al de los perros, que sólo entienden hasta cierto punto). Y de lo que se trata es de solucionar los problemas de los humanos, de lo que se trata es de ponerle un alto a tanto que no debería ser, pero que es, ha sido, tenía que ser así, porque así es el mundo.

        En esta explicación voy a mostrar al mundo, o sea, a eso a lo que también se le llama realidad, naturaleza, ser. Y también voy a mostrar a los humanos, y a los perros y demás seres vivos, y a las piedras, a los seres no vivos. Y también voy a mostrarlos a ustedes, que sólo son una etapa de los humanos.

        Esta explicación es para empezar a corregir una situación natural, la única situación incoherente que se da en el mundo (en un mundo en donde no hay deber ser sólo a la inteligencia podría calificársele de incoherente): una inteligencia que ya puede entender al mundo (y no siempre fue así, los humanos no siempre hemos sido lo que somos hoy, lo humano surge a partir de niveles mentales como los de los perros, pero ya tiene muchos años –tal vez 4 400 años– que el mundo ya hubiera podido ser ubicado, enmarcado, marcado, fijado, porque ya podían verse los mundos en que están encerrados ustedes y los perros, porque ya podía verse que el mundo de ustedes sólo está dentro de ustedes y que el mundo de los perros sólo está dentro de los perros, ya podía verse que sólo hay “conciencia” –ojos, pensamiento– y “materia” –un mundo material, no espiritual -con ojos y pensamiento sólo en seres como nosotros y como los perros-) y que sin embargo sigue ciega, tonta, entendiendo sólo parcialmente, ocupada en asuntos menores del mundo, igual que los perros.

        Y el problema es que son todos ustedes los que están muy increíbles, como ciegos, como sonámbulos, pero no es culpa de ustedes, pero tampoco es mérito lo de nosotros los humanos, que somos lo que somos porque tenemos un poco más de inteligencia que los perros, y si todos ustedes todavía están como los perros es porque todavía les faltaba un poco más de inteligencia, y por eso no han podido entender al mundo (por sí solos), por eso todavía están encerrados en un mundo, igual que los perros (aunque lo que ellos hagan más sea ladrar, a lo tonto la mayoría de las veces. Y ustedes tienen política, y religión, y filosofía, y ciencia, pero esas cosas son de cegueras increíbles, de ignorancias increíbles, son de una inteligencia parecida a la del perro, que sólo puede entender algo de lo del mundo. Y la inteligencia tendría que poder entender todo –o por lo menos hasta cómo es este todo que es–, pero la inteligencia tiene niveles, como los de los perros, como los de nosotros, como los de ustedes, como los de las plantas), igual que los pobres perros que sólo son lo que son, y también así los pobres de nosotros, sólo títeres, cosas, resultados.

        La inteligencia de nivel humano sí puede entender al mundo, pero hoy (que comprobablemente ya se puede porque tal vez desde hace 4 400 años que ya se podía) todos ustedes están ajenos a eso, en los humanos hay una etapa como en la que hasta hoy habíamos estado todos nosotros, una etapa completamente cerrada, un mundo completamente cerrado, como el de los perros.

        Hace como 4 400 años en un sumerio llamado Urukagina puede verse que el humano ya podía darse cuenta de muchas cosas del mundo, pero ustedes tienen barreras, máximos, y eso se ve en la política (que lo más lejos que ha podido ver es revolución social e izquierda), y en la filosofía (que siempre debió darse cuenta de más cosas, pero no pudo, y en Heráclito de Éfeso puede verse que muy pronto la filosofía llegó a sus potencialidades máximas, y luego siguieron 2 500 años de filosofía que lo más que pudo ver fue hasta algo tan obvio como la materialidad del mundo, pero tan limitadamente la vio que por eso terminó en el callejón del marxismo), y en la ciencia (que es conocimiento del mejor, pero desviado de los problemas más primarios de los humanos: las desigualdades, las estructuras).

        Y no ha sido fácil atrapar a esta cosa que es el mundo. Y luego no ha sido fácil encontrar desde dónde decirla (lo filosófico y lo científico no sirven para decir a un mundo tan atrapado dentro de sí, y lo político podría servir algo, al mostrarles que la lucha política se queda corta ante las soluciones que necesitamos los humanos para poder con todos nuestros problemas, que aun las mejores intenciones políticas de ustedes se quedan cortísimas ante la realidad, ante un mundo que no tiene sentido –que es para nada, que va hacia nada -porque no fue creado ni ideado-, que sólo es de modos de ser físicos y químicos dentro de un marco físico–, y ante una vida que algún día será cortada, porque algún día el universo en que estamos no podrá albergar vida).

        Y no es fácil estar obligado a tener que abrirlos a ustedes, pero no tengo de otra, a pesar de que nada importa, de que nada tiene sentido, de que todo es inútil, pero ustedes no lo saben, ustedes están como los perros, pero ustedes pueden saber, por los perros no se puede hacer nada.

        Y me fue inevitable no poder ser como ustedes, en esa inteligencia inconsciente (de la que ninguno de ustedes tiene la culpa. Y el que alguien pueda llegar solitariamente a esta explicación es cosa de procesos sujetos a tiempo y a cantidad de inteligencia, se necesita nacer con la inteligencia adecuada en un tiempo ya adecuado, cuando la cantidad de conocimiento relevante acumulado ya es suficiente –pero que la mayoría de ustedes no sabe, no maneja, no entiende, la mayoría de ustedes cree en cosas como Dios, como el tarot–, y así va a ser siempre –los humanos del planeta Tierra sólo somos una humanidad más–, en el mundo hay esquemas, la inteligencia de todos ustedes se queda increíble, estacionada, atorada –como ésa que se queda en perro–, y sólo naciendo con una inteligencia suficiente es como va a poder desatorarse esto, porque se tiene que tener la inteligencia suficiente para poder verlos a todos ustedes –que están tontos, como ciegos, como sonámbulos -ante los datos que hoy -y tal vez desde hace 4 400 años- hay, datos que llevan y llevan -no crean que ha sido muy sencillo llegar- hasta lo que está en esta explicación-, aun los pocos de ustedes que saben -y medio vislumbran- algo de lo relevante–, y a pesar de lo muy difícil que es entender al mundo a contracorriente de todos ustedes se tiene que seguir y seguir –porque se llega a sentir que el destino de los todos los humanos -principalmente lo peor, la injusticia, la pobreza, el vicio, la vileza, el crimen, la violencia, la mentira, el daño, la infelicidad, el sufrimiento- depende de uno, y cuando resulta que no se andaba errado, que así es como se rompía esto– todo lo que se ve, a un montón de cosas extrañas, entre las que están todos ustedes, muy incapaces, tan perdidos en el mundo como lo están los perros. Y tal vez suene rudo, pero por lo menos hay algunos de ustedes que se dan cuenta de que esas ideas de Dios en que cree la mayoría de ustedes ya son muy incoherentes a esta altura del desarrollo de la humanidad, de una humanidad que hace 200 mil años todavía andaba desnuda y que no sabía mucho, y hace 200 mil años los humanos todavía no nos limpiábamos el ano, y actualmente ya casi todos los que pueden hacerlo se lo “limpian”, con papel, pero lo que también deberían hacer sería lavarlo con jabón, en alguna especie de bidet, por lo menos, porque por lo que he visto en los baños públicos no es difícil que muchísimos de ustedes habitualmente anden con excremento embarrado en el ano, y con el movimiento o con el sudor se ha de hacer una buena combinación) como de perro, en donde algunos de ustedes se aprovechan de que la vida les dio dientes (poder: dinero, fuerza, belleza, algo de inteligencia, no mucha), y en donde para muchos de ustedes el vivir sólo es sobrevivir, y en donde muy pocos de ustedes tratan de hacer algo (los revolucionarios sociales principalmente, pero también otros buenos, como algunos de religión, o como muchos de los que se dedican a la investigación científica), y a veces eso les cuesta la vida, pero lo hacen, porque no pueden evitarlo.

        Y me molesta que el mundo sea como es, me molesta ponerlos a todos ustedes al mismo nivel que los perros (y que yo quede como protagonista, pero sólo así puedo acomodar al mundo, a lo humano, y al mundo que todos ustedes viven hoy. Y no crean que ha sido muy bonito haberse ganado la rifa del tigre, pero tarde o temprano a alguien le iba a tocar), encerrados en mundos, perdidos en mundos, pero es que hoy así están todos ustedes. Y ustedes sí pueden ver a los perros, al mundo de los perros, al mundo que viven los perros (y también pueden ver al mundo de los niños, y al mundo de los locos, y al mundo de los más tontos).

 

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CAPÍTULO 1    EL PROBLEMA (EL NUDO) DE ESTA EXPLICACIÓN

 

        Esta explicación del mundo no es fácil, porque va contra todos ustedes y contra todo lo que el mundo ha sido hasta hoy para cualquiera de ustedes. Y el problema está en ustedes (ustedes están muy increíbles, con mucho sonambulismo, con mucha ceguera, con mucha ignorancia, con mucha tontería, con mucha maldad), pero no es de ustedes, los humanos somos una cosa más del mundo, y ustedes sólo están siendo lo que se espera que sean (sólo lo que sus niveles de vida y de inteligencia les hacen ser), pero no está bien (y tampoco ser perro está bien, pero por ellos no puede hacerse nada).

        Esta explicación del mundo no es fácil, porque implica meterse con las cosas del mundo, es como si a los perros se les quisiera hacer entender el mundo, para que dejen de ser en esa inteligencia inconsciente que los tiene como perros.

        Pero los perros (o las hormigas, o las estrellas) sólo son lo que son, y no pueden ser diferentes a eso, no pueden ser más (ser perro –u hormiga, o planta, o sea, todos los seres vivos con excepción de los humanos– es un nivel de ser en el mundo, los otros niveles son lo que somos los humanos y lo que son las piedras –o las estrellas, o el agua, o sea, los seres no vivos–), pero ustedes sí pueden ser más, ustedes sí pueden ser diferentes de lo que son hoy, ustedes sí pueden ser movidos de esa inteligencia ciega en que están hoy, no por culpa de ustedes, sino porque los humanos (y los perros) sólo somos cosas (y estamos sujetos a modos de ser), y aunque tengamos ojos eso no significa mucho, sino sólo que podemos ver, pero los perros no ven mucho (no entienden mucho), hasta ustedes pueden darse cuenta de eso, pero ustedes tampoco han podido entender mucho, y de eso ustedes no se dan cuenta.

        En nosotros y en los perros (y en algunos otros seres) el mundo es a través de (lo único en donde el mundo es, lo único en donde el mundo se puede manifestar) los ojos y del pensamiento, pero el mundo que nosotros y los perros vemos no es el mismo (y no todos los humanos entienden lo mismo –y no todos los perros entienden lo mismo–, porque el entendimiento depende de la cantidad de inteligencia con que se nace, y del conocimiento adquirido, y de la época en que se nace –los humanos no siempre hemos tenido la misma cantidad de conocimiento, hace 6 millones de años lo que podíamos saber -aun el que naciera con una gran cantidad de inteligencia- era casi lo que puede saber un perro–, y de la edad que se tiene, porque nacemos sabiendo nada). Pero los perros no pueden entender al mundo (porque su inteligencia no da para tanto, porque su nivel de inteligencia no es mucho), y hasta hoy ustedes tampoco han podido entenderlo, hasta hoy ustedes también han estado estacionados en uno de los mundos intermedios de la inteligencia (por cosas de los modos de ser de la inteligencia –que sólo podían ser rotos cuando alguien naciera con una cantidad de inteligencia muy descollante -en un tiempo ya adecuado, cuando la cantidad de conocimiento -acumulado por los humanos- ya fuera suficiente para poder entender al mundo, y en los humanos del planeta Tierra esto tal vez ya es desde hace 4 400 años-, en verdad descollante -para que pudiera darse cuenta de lo increíbles -tontos, ciegos- que están todos ustedes-, no semiautista, como la de Einstein y otros que son considerados muy, pero muy, inteligentes–, porque la inteligencia de muchos de ustedes ya es suficiente para entender al mundo, si se les encamina). Y no va a ser fácil moverlos de ahí, pero yo tengo que hacer mi parte, yo tengo que mostrarles al mundo (y dejárselos fijado, marcado, para que el entendimiento de los pocos de ustedes que –por la cantidad de inteligencia con que nacieron– entienden más pueda entender más). Porque así es esto, nosotros no somos únicos, esto que hoy somos nosotros aquí en el planeta Tierra ya ha sido innumerables veces, y volverá a ser innumerables veces más, porque el mundo es eterno (porque hoy es y nadie lo creó, porque no hay eso llamado Dios, y sin embargo la mayoría de ustedes cree en Dios –y en cosas como ésa, cosas que no son, cosas que no tienen ninguna prueba–).

        Y sólo puedo mostrar al mundo a través del conocimiento, pero todos ustedes están muy increíbles (debido a las cantidades de inteligencia con que nacieron), y la mayoría de ustedes (y no estamos hablando del 51 %, sino de más del 99 %) está más que increíble, está muy tonta (y tengo que ser muy claro, para que ustedes dejen ya de estar en tantos cuentos, y cuentos normales, naturales, esperables, inevitables, pero que sólo son cegueras, limitaciones, que el humano tiene en la etapa en que están todos ustedes), muy ignorante (y el hecho de que la mayoría de ustedes esté tan ignorante sólo evidencia la pequeña cantidad de cordura en que hoy están todos ustedes). Pero los perros también ignoran tanto, y sin embargo andan por la vida como si nada. Pero por eso tienen una vida de perros.

 

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CAPÍTULO 2    6 EJEMPLOS DEL MUNDO

 

Los mormones

        Los que creen en Dios tienen muchos ejemplos increíbles de ignorancia, o de tontería (no sé cómo decirlo, no quiero ofender), y voy a dar un ejemplo:

        Los mormones (la religión mormona fue fundada en Estados Unidos en 1830 por Joseph Smith) creen en muchas barbaridades, pero la principal barbaridad en la que creen es que los indígenas del continente americano son judíos (en el Libro de Mormón se narra algo de la supuesta historia de esos judíos, entre ello que Jesucristo estuvo unos días en el continente americano poco después de su muerte y que ahí terminó de dar su mensaje, y ese complemento también está en ese libro), y que llegaron en barcos, en 3 distintas ocasiones, una en tiempos de la Torre de Babel (y según los creyentes de la Biblia lo de la Torre de Babel fue allá por el año 2269 antes de Cristo. Y por si hiciera falta aclaro que no hubo tal cosa como la Torre de Babel en donde según el cuento fueron creados todos los idiomas de los humanos, para esa fecha Imhotep, Urukagina de Lagash y Sargón de Acad ya habían vivido, e Imhotep había hablado en egipcio, Urukagina había hablado en sumerio y Sargón había hablado en acadio, y todavía faltaban más de 2 mil años para que empezara a formarse el idioma que estoy utilizando. Y ni hubo un Diluvio Universal, y ni existió un humano llamado Matusalén que vivió 969 años, y ni existió un tal primer hombre de nombre Adán, que fue creado, según muchos, en el año 4026 –o, según otros -James Ussher principalmente-, en el año 4004– antes de Cristo, y el hecho de que fechemos tomando como referencia a alguien a quien apodaron el Cristo no significa nada, sólo es una de las huellas de cómo fue formándose nuestro mundo humano de hoy), otra allá por el año 600 antes de Cristo, y la otra en el año 588 antes de Cristo, y que si se les cambiaron los rasgos y el color de la piel es por una maldición de Dios (que de blancos y “sumamente bellos” los volvió de piel oscura a casi la mitad de ellos, para que no fueran atractivos a los que siguieron siendo blancos y sumamente bellos, pero que con el tiempo los blancos y sumamente bellos fueron exterminados por los de la piel oscura, y que por eso cuando los europeos “descubrieron” América ya sólo encontraron gente de piel oscura. Pero ésos que encontraron los europeos no son los del cuento de los mormones, el origen de los indígenas del continente americano está en Siberia, más algunos náufragos polinesios, y tal vez uno que otro naufrago europeo y africano). Y los mormones creen que todo lo anterior es verdad, todo eso viene en el Libro de Mormón, un libro que según ellos le fue dado a Joseph Smith por medio de un mensajero de Dios (ese mensajero le mostró dónde estaban unas planchas de oro en las que estaba escrita una historia de los antiguos habitantes del continente americano, y Joseph Smith tradujo al idioma inglés esa historia por medio de 2 piedras en aros de plata, ensambladas por el mismísimo Dios). Y pobre Joseph Smith, cómo hubiera podido imaginar él que sus absurdidades (cuentos, fantasías, mentiras) iban a servirme para poder demostrar la ignorancia o tontería que conlleva en sí toda creencia de eso llamado Dios. Y todas las religiones pueden ser desnudadas, pero una de las más fáciles de desnudar es la de los mormones, pero también son fáciles de desnudar todas las religiones que toman a la Biblia como palabra auténtica de Dios (la Biblia es fantasiosa y abunda en contradicciones, fue armada en distintas épocas, desde diferentes puntos de vista, y tiene añadidos sobre añadidos).

        Y con ejemplos como el de los mormones tengo que mostrar lo raros (como sonámbulos, como hipnotizados) que están ustedes, todos ustedes, tanto los que creen en cosas como las de los mormones, como los que no creen en ninguna cosa como ésa, pero que no pueden enfrentarse a un mundo humano dominado por creencias (como las de los mormones, o por peores, como las de los satánicos), y por ignorancia, y por mentiras, y por dinero (y por pobreza, y por enfermedad, y por irresponsabilidad, y por injusticia, y por desigualdad), y por vicios, y por todas las demás vilezas: asesinatos, robos, violaciones de niños y bebés… Pero nosotros los humanos sólo somos cosas, no hay culpas ni méritos.

 

Los extraterrestres

        Lo menos que puedo decirles a ésos que creen en los cuentos de los extraterrestres (o a ésos que hacen negocio con los cuentos de los extraterrestres) es que los extraterrestres no han venido a visitar el planeta Tierra, ni están viniendo, ni van a venir, porque los extraterrestres (es decir, los otros humanos, los otros seres de cerebro de tipo humano que hay –o ha habido, o va a haber– en otros planetas de nuestro universo, o de otros universos) son como nosotros (no exactamente iguales, pero son como nosotros, no son como las piedras, no son como los perros, ni siquiera son como los gorilas, o como los chimpancés, son más o menos como nosotros, y mientras están como hasta hoy hemos estado nosotros tienen países, fronteras, negocios, dinero, política, religiones, filosofía, ciencia), y antes de que lleven las tan normales cegueras humanas (ignorancia, injusticia, conquista, comercio, exploración, proselitismo religioso, turismo) a otros planetas los alcanza (les abre los ojos, les detiene su carrera natural de inconsciencia) una explicación como ésta (si es que han llegado hasta este punto, es decir, si es que antes no se han autodestruido, completamente, en una guerra nuclear), y por mucho que esa explicación tarde en poder darse va a haber tiempo, porque los viajes interestelares no son tan fáciles de realizar (y la humanidad del planeta Tierra ni siquiera ha hecho viajes interplanetarios, lo más lejos que ha podido ir es a la Luna), para que los humanos del planeta Tierra hubieran podido ir a algún planeta de alguna de las estrellas más cercanas (porque en los demás planetas y lunas del Sistema Solar puede ser que ni siquiera haya bacterias, mucho menos perros o humanos) todavía les iba a tomar muchísimos años, ¿saben a qué distancia está hoy (porque las estrellas no siempre están a la misma distancia una de otra) la estrella más cercana a nosotros (aparte de nuestro Sol, claro está)? A 4.22 años luz. ¿Saben cuánto es eso en kilómetros? 39 924 221 601 024 kilómetros. ¿Saben cuánto se tardaría en recorrer 39 924 221 601 024 kilómetros a la velocidad a la que viaja la sonda espacial (que es muchísimo más sencilla que una nave espacial tripulada) Voyager 1 (que es el objeto de los humanos del planeta Tierra que más se ha alejado del planeta Tierra, y sigue alejándose –fue lanzado en 1977–, y actualmente viaja como a 17 kilómetros por segundo, y para lograr esa velocidad se utilizaron combustibles normales y algo de la fuerza de propulsión que pueden dar los planetas, pero el uso de esa propulsión –aun combinada con los mejores materiales de propulsión que puedan ser ideados– no da para mucho, lo más que se podría bajar sería hasta, más o menos, 10 mil años. Y para lograr viajar –en una nave tripulada– en una cantidad de años que no suene a locura se necesitarían cosas casi imposibles, por la cantidad de energía requerida)? Más de 74 000 años.

 

Nagasaki

        Había 2 (y en algunas fuentes se habla de 3) ciudades japonesas candidatas para ser la ciudad en donde iba a ser lanzada la segunda bomba atómica, y la que se llevó el premio fue Nagasaki, porque se combinaron diferentes circunstancias, principalmente las del clima (nubes, y viento, que llevó humo de una ciudad cercana que el día anterior había sido bombardeada, desencadenando incendios), así que los aviones se fueron hacia Nagasaki, hacia los pobres habitantes de Nagasaki, que tuvieron que morir (o ser afectados) por cosas como el clima, ¿y quién da el clima, qué acaso no se mueve ni la hoja de un árbol si no es por la voluntad de Dios (en varios lugares de la Biblia dice que Dios es el causante de todo lo bueno y de todo lo malo, por ejemplo: en el capítulo 45 de Isaías, versículos 6, 7 y 8; o en el capítulo 3 de Lamentaciones, versículos 37 y 38; o en el capítulo 4 de Éxodo, versículo 11)?, pero los japoneses también tenían cuentos, creían que sus dioses iban a ayudarlos (ya los habían ayudado en el pasado, como cuando los mongoles quisieron invadirlos, bueno, eso creían ellos, y también creían que eran una nación divina), pero qué decepción se llevaron, fueron vencidos en una guerra que creían que iban a ganar, porque así debía ser, porque sus dioses eran los originales, los verdaderos, pero no, no eran, pero todos los que creen en dioses piensan que sus dioses son los verdaderos, y son los verdaderos mientras no se los desmiente la realidad, sólo con la realidad pueden ser desmentidos los dioses humanos.

 

Las medicinas

        Si siempre hubiéramos tenido medicinas (pero medicinas efectivas, no medicinas “alternativas”, medicinas alternativas que hemos tenido siempre, pero que no pueden curar casi nada, medicinas alternativas que no pudieron evitar los millones de muertes por peste bubónica, porque para esa enfermedad se necesitaba un tipo de antibióticos que sólo empezaron a ser descubiertos a partir de 1943) no hubieran tenido que morir tantísimos millones de seres humanos.

        Pero los humanos sólo somos lo que somos, sólo unos animales más, sólo que con un cerebro más desarrollado, pero a ese cerebro más desarrollado le toma algún tiempo poder darse cuenta de todo lo que puede darse cuenta (incluida esta explicación de un mundo tan terrible en donde inevitablemente siempre va a haber víctimas).

        ¿Cómo podíamos saber que para poder con la bacteria que causa la peste bubónica había que utilizar alguna tetraciclina (o cloranfenicol, o estreptomicina), o que para poder con la bacteria que causa la tuberculosis había que utilizar Isoniacida, Rifampicina y Pirazonamida?

        ¿Cómo podíamos saber cosas como ésas?, imagínense a los perros o a las moscas (o a ustedes a la edad de un año) sabiendo eso, imagínense que los perros o las moscas fueran capaces de poder obtener esos conocimientos, pues desde seres como ésos venimos nosotros, desde por allá venimos, por eso hemos tenido tanta ignorancia, por problemas de origen, porque las cosas son naturales (porque no hay un Dios creando al hombre tal cual es hoy. Y la Biblia dice que el hombre –y la mujer– fue hecho a “imagen y semejanza” de Dios. Pero el cerebro de esa imagen y semejanza ignoraba tanto, no sabía que la lepra no es una maldición de Dios, no sabía que la lepra puede ser curada con Dapsona y Rifampicina, no sabía que la bacteria Mycobacterium leprae, que causa la lepra, tiene mucho de semejanza con el animal Homo sapiens, o sea, con nosotros, los humanos del planeta Tierra), este cerebro y su cuerpo (pero en el principio es más importante el cuerpo que el cerebro, porque en cuerpos primates fue donde pudo desarrollarse más el cerebro, fue por donde la vida terrícola llegó hasta humano) salieron de la naturaleza, y fueron desarrollándose casi a la par, se desarrolló la postura erecta, se desarrolló la belleza, se desarrolló la resistencia a las enfermedades, pero no toda la belleza, y no toda la resistencia a las enfermedades, porque empezó a intervenir cada vez más el cerebro de tipo humano, que alteró cosas como eso de la resistencia a las enfermedades, porque empezamos a tener más cuidados, más limpieza (no mucha), “casas” (aunque al principio sólo fueran cuevas), empezamos a alterar cursos naturales, en donde sobrevive sólo lo que sobrevive, lo más adaptado.

 

Adán y Eva

        Y voy a dar una prueba más de la incoherencia del mundo de todos ustedes.

        El cuento de Adán y Eva es un buen ejemplo del mundo increíble de todos ustedes, un mundo lleno de ignorancia (y de mucha infelicidad), y de vicio, y de vileza, y de deformación, en donde nuestros destinos son forjados, en donde las cadenas en que están todos ustedes no permiten un respiro, por lo menos de bondad, un punto inicial de cordura.

        Ustedes tienen un mundo increíble en donde unos de ustedes dicen una cosa y otros de ustedes dicen otra (y en un lado está la mayoría de ustedes, y en el otro lado están pocos de ustedes; y en un lado están los más ignorantes de ustedes, y en el otro lado están los menos ignorantes de ustedes; y en un lado están los que creen en Dios o en cosas como ésa, como el tarot, o los fantasmas, y en el otro lado están los que ven al mundo desde ciencia o desde filosofía materialista), y no pasa nada, el mundo de ustedes sigue, más o menos igual, más o menos en unos cauces en donde se mantienen el daño, el mal, la locura, y con algo de bondad, pero como de ciegos, como de tontos, como de niños, que hacen lo que pueden, pero que no se dan mucha cuenta del mundo.

        En ejemplos como el de Adán y Eva es donde se ve la inoperancia del conocimiento relevante de ustedes (que no se le hace mucho caso al conocimiento relevante, y a los que no creen en el cuento de Adán y Eva parece que no les importa que la mayoría de ustedes siga creyendo en cuentos, han de pensar que en nada modifica al mundo el hecho de que la mayoría de los humanos crea en cosas que no son. Y también están las mentiras que ustedes tienen, con las que conviven, que los moldean, que los perpetúan. Parece que todos ustedes están tontos, pero no es que estén tontos, sólo están en una etapa de los seres de cerebro de tipo humano), porque las ignorancias increíbles en que está la mayoría de ustedes pueden ser comprobadas (como por ejemplo, que los seres humanos no somos creación de ningún Dios, sino que venimos de la naturaleza, que somos naturaleza, sólo que un poco diferente, pero que también las moscas son diferentes, y que incluso vuelan), pero no pasa nada, el mundo de ustedes (el mundo normal de todos ustedes) sigue como si nada, pero no es un mundo inocente, se pagan precios, un mundo con tantos daños que tienen causas, entre ellas una ignorancia increíble, pero la ignorancia de ustedes y la impotencia de ustedes tienen su explicación en lo que es el mundo, en cómo es el mundo.

 

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CONCLUSIÓN  

 

        Los humanos sólo somos un tipo diferente de perro (o de piedra).

        Y todo lo del mundo tiene explicación, tiene que tenerla, pero las explicaciones determinantes del mundo son: el mundo no lo creó nadie (porque el mundo no muestra nada como un Dios, y porque voluntad –e ideas, y ojos– sólo la hay en la inteligencia, en la inteligencia que sólo es de la vida, en la inteligencia que sólo surge en la evolución de la vida, de una vida que sólo es una cosa química más, la vida surge a partir de una serie de combinaciones de los elementos químicos), el mundo es eterno (porque hoy es y no hay creador), el mundo no tiene sentido, propósitos, es para nada (porque no fue creado ni ideado), el mundo sólo es a través de cosas como los ojos y el pensamiento, pero los de todos ustedes y los de los perros están increíbles, muy ciegos, y ahí es donde el mundo se hace bolas (pero ustedes sólo están en una etapa de lo que somos los humanos –y los perros no están en una etapa–, sólo hay 3 tipos de seres en el mundo –y lo que los define es la vida y la cantidad de inteligencia–: seres como las piedras –seres no vivos–, seres como los perros –y demás seres vivos con excepción de los humanos– y seres como los humanos).

        Y la inteligencia no es la gran cosa, casi no puede nada frente al mundo, pero sí puede mucho dentro del mundo humano, porque es la que dice al mundo (es la que lo ve, es la que lo piensa), y la inteligencia increíble (limitada, pero natural, normal, inevitable) de todos ustedes (la cantidad de inteligencia que el humano tiene cuando está en la etapa en que están ustedes, o sea que no sólo es de ustedes, no se envanezcan, de todo lo bueno que hay hoy en el mundo humano, sino que vean hacia todo lo malo, y hacia todo lo tonto, que hay hoy en el mundo humano, porque ése es el punto que pone al humano en su exacta medida, sólo un perro, sólo una piedra, sólo que diferente. Los humanos –y los perros– sólo somos lo que nuestras capacidades de vida y de inteligencia nos hacen ser) es la que hasta hoy ha dicho al mundo.

        Y sólo Dios (o cualquier otra cosa sobrenatural, la más mínima cosa sobrenatural, la más mínima prueba de mundo sobrenatural) haría la diferencia, porque pondría al mundo en otra dimensión (y entonces yo tendría que callarme), y ahí la ignorancia y el conocimiento de todos ustedes (y de los perros) tendrían la razón, como hasta hoy (a pesar de que todas las evidencias están en contra del mundo que ustedes y los perros creen vivir, pero todos ustedes están enceguecidos, y la mayoría de ustedes está muy ignorante, e irresponsable, estamos como en una trampa, pero sólo son modos de ser de la inteligencia, ojalá se pudiera preguntarle a los perros qué es lo que ellos entienden del mundo… desde sus capacidades de inteligencia… y hacerles ver sus cegueras y afanes necios, que para ellos lo son todo).

        El mundo no tiene sentido, porque no fue creado (porque no se ve ningún Dios, y lo que sí se ve es muchísima ignorancia en los que creen en tal cosa, y son la mayoría de ustedes), y hoy nosotros estamos siendo testigos de él (a través de nuestra inteligencia de tipo humano, pero esta inteligencia de tipo humano tiene una etapa como en la que hasta hoy habíamos estado todos los humanos del planeta Tierra, pero en la que todavía están todos ustedes, una etapa en donde se idean tantas tonterías, como las leyes con las que ustedes tratan de enmarcar religiosa o civilmente al mundo –a un mundo que no tiene ningún sentido, y en donde sus cosas son en modos de ser–, como en el asunto de la criminalización de la homosexualidad, de una homosexualidad que sólo es aparente, una homosexualidad que sólo es intersexualidad, una intersexualidad que es resultado de desórdenes con los que nacen los “machos” y las “hembras” de los organismos que se reproducen sexualmente, muchísimos de esos machos y de esas hembras no son 100 % machos o 100 % hembras, y en los humanos el ejemplo más visible de eso son ésos que ustedes llaman homosexuales, y que le causan problemas a “instituciones” como la del matrimonio. Y son más de 40 los diferentes tipos de desórdenes que ocasionan alteraciones en el desarrollo sexual de los “hombres” y de las “mujeres”, los seres humanos no somos seres humanos a secas, somos hombres, o mujeres, o con partes de ambos, unos hombres y unas mujeres que pueden ser hombres o mujeres al 100 %, o muy cercanos al 100 %, pero que también pueden tener grandes porciones del sexo contrario, pero nadie elige nacer como nace –nadie elige nacer pareciendo “homosexual”, pero una vez que pasa ya no queda sino aguantarse o matarse, u operarse, pero no siempre hubo la tecnología para eso, pero ni aun las operaciones pueden corregir toda la deformación, quedan muchas marcas, de un mundo, que no es que sea malo, sólo es difícil, ciego, sin corazón, porque así como en él hay belleza también hay fealdad, y sólo los ciegos, o los suertudos, no pueden darse cuenta de tanta desigualdad, de tanta injusticia, de tanta complejidad. Nadie elige nacer a problemas, nadie elige nacer feo, nadie elige nacer débil, nadie elige nacer enfermo–, y en las mezclas más paradójicas es donde pareciera que hay eso que ustedes llaman homosexualidad, pero la homosexualidad no existe, que los exteriores no nos engañen, hay heterosexualidad, bisexualidad y asexualidad, los gais y las lesbianas son heterosexuales –los “afeminados” en realidad son mujeres, y las “machorras”, hombres, nada más que con el cuerpo alrevesado–, no son homosexuales, “ellos” y “ellas” son una mezcla de hombre heterosexual y de mujer heterosexual, pero sus ganas sólo son unas, quienes tienen de ambas –aunque no con la misma intensidad– son los bisexuales. Y muchísimos de los que por fuera se ven como hombres o mujeres “normales” podrían ser bisexuales –o gais o lesbianas–, y si la mayoría de los bisexuales puede mantener ocultos toda su vida sentimientos tan “vergonzosos” es porque la bisexualidad no es una, sino en una gran variedad de grados. Y el matrimonio es un invento de los humanos cuando están ciegos, eso del matrimonio es un buen ejemplo para restregarles la clase de mundo que creen vivir ustedes. Y querer hacer aquí –en un mundo como éste, el único, en lo único que es, pero en donde no hay sentido, en donde todo es inútil, en donde nada importa– la igualdad máxima que pudiéramos hacer también sería una necedad), y los perros también, y hoy todos ustedes todavía ven al mundo con ojos como los de los perros, con ojos muy inconscientes, con ojos como programados, para sólo darse cuenta de determinadas cosas.

        No podemos arreglar a los humanos, ni siquiera clonándolos (para que no sólo no hubiera pobres, sino para que tampoco hubiera feos, ni enfermos, ni tontos, es decir, para que casi –porque los clones no son 100 % iguales– no hubiera ninguna diferencia de hoy en adelante, más que las de entre hombre y mujer), porque el mundo no tiene sentido (porque así no es el mundo, no es de nada de lo de la inteligencia, sólo es física y química, y la inteligencia tampoco es de inteligencia, y en los perros y en la mayoría de ustedes se puede ver eso –Y sólo podría haber 2 tipos de mundo, o el mundo sería de alguien -de un Dios-, o el mundo sería solo, y es solo -porque los hechos así lo muestran-, y un mundo solo no puede tener ningún sentido, porque no es de planes, de ideas, no hay ninguna voluntad detrás de él… Y un Creador implica inteligencia, y esa inteligencia se vería en el mundo, pero sólo se ven humanos tontos, y perros tontos, y moscas y mosquitos tontos y latosos, y meteoritos que obedeciendo a fuerza de gravedad física pueden caer en planetas, y exterminar dinosaurios tontos, que tal vez incluso amaban. Y el amor sexual tampoco es la gran cosa, el amor sexual sólo es una cosa más que le funciona a la vida, para su persistencia -mientras esa vida puede ser, mientras hay las condiciones para que esa vida pueda seguir siendo-, uno no se enamora porque quiere, uno se enamora porque el amor sexual es una fuerza natural exitosa, el amor sexual no es de cuento de hadas, es de impulsos animales–), es para nada, es inútil (y por eso no podríamos pensar en una vida de igualdad hasta la clonación para las próximas generaciones porque puede verse que lo que somos está atado al universo, y que el universo algún día no va a poder albergar vida, porque el universo no es una cosa inmóvil, porque actualmente se está expandiendo, porque esa expansión tuvo un inicio, porque en esa expansión se ha producido todo lo que vemos hoy, porque esa expansión sólo puede seguir y seguir, o va a revertirse, va a disgregar, o va a aplastar, los humanos –y los perros, y las estrellas, y los planetas– somos unas cosas que una y otra vez se producirán –porque hoy somos y no nos creó ningún Dios, porque no hay ninguna prueba de tal cosa–, y que una y otra vez serán desbaratadas), pero tampoco podemos seguir como hasta hoy hemos sido.

        Y por lo pronto tenemos tareas, enfrentarnos a la pobreza, a la estafa, a la injusticia (más primaria), a la desigualdad (más primaria), a la ignorancia (más cavernícola), a la irresponsabilidad (más infantil), a la maldad (a toda la maldad), a un mundo humano gobernado con los pies, de los más vivillos, que se amparan en una mayoría muy ignorante (de la que ellos también son parte) que vota (cuando ya hay ese cuento de la democracia electoral, pero las cadenas de ignorancia y poder vienen de mucho más atrás, de cuando ni siquiera había dictadores o reyes, vienen de esas peleas de perros en donde la fuerza bruta decide, condena, y hoy esos modos de la naturaleza sólo están sutilizados en nosotros), decide (ésa que hace que gente como Trump gobierne, guíe, la marcha, en un mundo sin sentido, por eso no importa cómo gobiernen, o desgobiernen, porque somos habitantes de un vacío, más afín a perros y a piedras. Pero aun y así tenemos que luchar, hacer un poco de orden en esta casa de fieras. Y después ustedes podrían tratar de hacer una isla –condenada, porque algún día sería destruida– de felicidad para estos humanos del planeta Tierra, porque sólo eso les quedaría, tratar de ser felices aquí, pero todos, absolutamente todos, y para eso necesitarían la igualdad máxima que pudieran hacer, la igualdad hasta la clonación, no sólo hasta la igualdad económica, que es lo menos que hoy nosotros tenemos que hacer, y hoy también tenemos que hacer la igualdad de corazón).

        La clave del mundo está en la inteligencia (porque sólo ahí el mundo aterriza, sólo ahí el mundo es visto, pensado), y la clave de la inteligencia está en la cantidad de inteligencia con que se nace (una cantidad de inteligencia que entre más sea más puede saber, y entender. Y qué más se puede entender sino al mundo mismo).

        La inteligencia tendría que llegar hasta el poder entender al mundo mismo, y el escalón anterior a esto (no es la ciencia) tendría que ser el darse cuenta de que hay que hacer la justicia, la igualdad (porque siempre hemos estado plagados de problemas, en los que podían verse algunas causas: estafas, mentiras, injusticias, desigualdades, ignorancias, historia, naturaleza… y entre más fuera ese darse cuenta de toda la injusticia, y de toda la desigualdad, más cerca se estaría de poder entender al mundo, pero hasta hoy ésos han sido terrenos en los que ustedes no han podido meterse. Y yo sólo les explico al mundo y les cuento cómo llegué a esta explicación, y me sigue admirando que todos ustedes estén como ciegos, aunque ya sepa que nada de lo nuestro es nuestro, que lo humano sólo es un lugar del mundo, que tiene sus modos de ser, y que hoy nosotros los humanos del planeta Tierra sólo estamos siendo ese lugar y sus caminos), y los escalones de más hasta abajo van de derecha hasta perro (o hasta mosca, o hasta planta, o hasta bacteria).

        El mundo no tiene sentido, y eso nos condena a los humanos (a un final, que tendrá que ser muy bien planeado), a los perros no (porque ellos jamás podrán entender al mundo, en el mundo en que están encerrados ellos el mundo se queda en ese nivel, en nivel perro, en donde se nace y se es lo que se tiene que ser, mientras se puede serlo, es decir, mientras se es –y a los perros del planeta Tierra eso podría durarles todavía muchos millones de años–. Y cada vez que ustedes se queden maravillados ante lo sorprendente de cualquier cosa del mundo sólo piensen que lo más lejos que puede llegar el mundo somos nosotros, y que lo inmediatamente anterior a nosotros son ustedes, los afanes de todos ustedes, tan ciegos como los de cualquier perro), pero hoy nosotros tenemos tareas más inmediatas: empezar a enderezar a nuestro mundo humano (y ya a otros les tocará lo más difícil, lo más terrible, dentro de 30 ó 300 años).

 

L150321

 

Y aquí va a estar el capítulo 4 https://capitulo4enproceso.blogspot.com

 

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