Resumen, introducción, capítulos 1, 2, 3 y conclusión en proceso, 15 de marzo de 2021 (2)
150321,2
RESUMEN
Al mundo (o realidad, o ser) podríamos
llamarlo universo si el universo en que estamos fuera el único, y actualmente
este universo se está expandiendo, y esta expansión empezó hace como 13 800
millones de años, y en esta expansión se han producido los elementos químicos
de los que están hechas las estrellas y la vida, y algún día esta expansión se
va a resolver de una u otra manera (va a seguir y
seguir, o va haber contracción), pero todo lo
que vemos hoy (incluso los elementos químicos,
que no podemos ver a simple vista) va a ser
desbaratado, ya sea que sea disgregado o aplastado.
Pero eso no es lo peor, eso no es el
problema, el problema es que el mundo no tiene sentido, propósitos, que es para
nada, porque no fue creado, porque no hay ningún dato que sostenga a esa
posibilidad de que alguien haya creado al mundo (y aquí todo podría ser posible, pero no lo es –porque aquí hay datos, hechos–, y la inteligencia es lo único que puede aclarar a todo esto –porque ella es lo único del mundo que ve, que piensa, que
entiende–, a un mundo increíble –inconcebible–, y en donde
todos ustedes están increíbles, como ciegos, como sonámbulos), porque eso llamado Dios no existe (porque no hay ninguna prueba de eso), y porque lo único en donde hay ideas y poder de creación
voluntario (porque aquí hay mucho poder de
creación, pero no es de voluntad, es de modos de ser físicos y químicos dentro
de un marco físico, material, es decir, no espiritual, no de espíritus) es en la inteligencia (pero sólo puede
crear algunas cosas, pero no
mágicamente –es decir, a partir de la más absoluta nada–, sino a
partir de lo que hay en el mundo), en una inteligencia que sólo es de la vida (surge en la evolución de la vida), y que lo más que puede es lo que podemos los humanos.
Inteligencia sólo la hay en los seres
vivos, y en donde hay más es en animales como nosotros y como los perros. Y en
nosotros hay mucha más inteligencia que en los perros (incluso en la mayoría de ustedes que no nació con mucha
inteligencia y que por eso es capaz de creer en cosas como Dios o como el
tarot, y que además puede actuar con mucha maldad), pero en todos ustedes todavía está como está en los perros, y
ahí está el lío del mundo, en una inteligencia que tiene ojos, pero que sin
embargo no ve lo suficiente como para entender al mundo.
Los humanos del planeta Tierra somos de
uno de los 3 tipos de seres que hay en el mundo, sólo hay seres vivos y seres
no vivos, e inteligencia en distintos grados, sólo hay seres como las piedras,
seres como los perros (y demás seres vivos con
excepción de los humanos) y seres como
los humanos (nosotros somos una humanidad más,
lo de nosotros sólo es la inteligencia más allá del nivel que alcanzan los
perros, y en ese nivel ya se puede entender en verdad, no en ese tipo de
entendimiento increíble en que están los perros… y todos ustedes, pero lo de
ustedes sólo es una etapa del humano. Y hasta hoy todos ustedes han estado en
la misma incapacidad de no poder entender en verdad, pero no todos ustedes
están igual, algunos de ustedes nacieron con más inteligencia, y eso los tiene
en ideas de izquierda de más izquierda –de más
justicia, de más igualdad, de más responsabilidad–, y otros de ustedes están en conocimiento científico. Y la mayoría
de ustedes cree en cosas que no existen).
Todo lo de ustedes está increíble (no sólo la religión, sino también la ciencia, y la filosofía, y la
política, pero en algo de las ideas políticas de izquierda es en donde está lo
menos ciego de ustedes, porque incluso el conocimiento científico está ciego,
es de ciegos, que ni siquiera pueden darse mucha cuenta de las raíces de tanto
problema que ha jodido y sigue jodiendo a los humanos –como la injusticia, como la desigualdad, como la ignorancia,
como la irresponsabilidad, como el vicio, como la vileza, como la violencia,
como el crimen, como la mentira–, y de la falta
de sentido del mundo ni hablemos), pero no es de
ustedes, es de las cosas que son como nosotros en la etapa en que están todos
ustedes, aquí no hay culpas ni méritos, hay cosas y modos (y lo de ustedes sólo iba a poder superarse cuando alguien naciera
con la inteligencia suficiente como para poder darse cuenta de que todos
ustedes están ciegos, ante lo que más tenemos frente a las narices:
terribilidad y estupidez, y a partir de eso –de terribilidad, estupidez y cegueras– iba a llegar hasta lo que es todo esto, hasta cómo es el mundo).
Y el problema es que no podemos
quedarnos en igualdad (en la igualdad máxima que
pudiéramos hacer, es decir, hasta la clonación, no sólo hasta la igualdad
económica), que no podemos hacer un mundo
mejor para el humano, el mejor mundo que jamás hemos tenido (porque el mundo no tiene sentido, es para nada, es inútil –porque no fue creado ni ideado–, y porque algún día el universo no va a poder seguir albergando
vida), pero mucho menos podemos quedarnos en lo
que hoy están ustedes, y todos ustedes van a ser sacados de sus cuentos, de sus
estructuras de tontería, de dinero, de fronteras, de egoísmo, de problema, de
daño (y no he querido tratar lo de la reconversión
mínima que se tendría que hacer, pero mucho de lo de hoy tiene que volcarse, y construirse
algo basado en igualdad máxima hoy posible, y en todo lo contrario a
irresponsabilidad, a estupidez). Y el problema
es que el asunto era tajante, o era en verdad saber, o era estar como hasta
hoy, es muy abrupto, es pasar de la tontería y locura a la nada, es pasar de
ser perros a ser nada.
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INTRODUCCIÓN
El mundo es eterno, y hoy yo me
encuentro en él… y puedo ver, desde mi inteligencia… Y veo y veo, y no veo a
ningún Dios, a ningún Creador, sólo veo cosas, modos de ser… Y veo a la
inteligencia que también tienen los perros… y los veo a ustedes, y a los
perros, perdidos ambos... Y veo a algo del planeta Tierra (y a la Luna, y al Sol, y a algunos
planetas del Sistema Solar, y a algunas estrellas), y a la vida y a la inteligencia que hay
en el planeta Tierra… y tengo que encontrar una explicación de todo,
principalmente de las cegueras increíbles de todos ustedes, porque ahí estamos
atorados los humanos, ahí está atorada la justicia, ahí está atorada la
cordura.
Todos ustedes están increíbles (y por eso
va a parecerles increíble lo que voy a decir en esta explicación), pero no es culpa de ustedes, y los perros también están
increíbles, tan bobos (tan ciegos ante el mundo
del que son parte, tan perdidos en su mundo de perros, tan reaccionando sólo a
sus “instintos”, es decir, a sus programaciones, forjadas en el curso de la
evolución), pero tampoco es su culpa, así es
el mundo.
Los seres humanos tenemos muchos
problemas (pobreza, enfermedad, violencia,
crimen, vicio, irresponsabilidad, mentira, vileza, egoísmo, prejuicios,
ignorancia, injusticia, desigualdad, infelicidad…), y cualquiera de nosotros tendría que darse cuenta de ellos, y
tendría que tratar de hacer algo para solucionarlos, pero no sucede así, a lo
largo de la historia humana sólo pocos se han dado cuenta, y sólo de algunos de
los problemas, por eso hoy todavía seguimos muy mal, pero son cosas del mundo. En
esta explicación voy a mostrar lo que yo veo (pero las cosas no son de opiniones, desde pequeño siempre hubo una
gran diferencia entre todos mis compañeros de salones de clases y yo, y eso me
fue marcando, y un día a todos ustedes los vi tan mal que empecé a leer y a
leer para algún día poder gobernarlos, pero terminé hasta lo que está en esta
explicación –en donde ya no hay lugar para
ningún gobierno -ni siquiera para el mejor que
pudiéramos hacer-, ni para nada–. Y la diferencia que había era de calificaciones, de saber –y con el tiempo esa diferencia se hizo más y más, ya no en las
calificaciones, sino en el saber, las calificaciones fueron constantes desde mi
primer año de escuela–. Y cuando empecé lo que
ahora está en esta explicación fue porque a todos ustedes los percibí como
operados del cerebro, y ahora puedo decir que sí, que están como operados del
cerebro, que están en un estado parecido al de los perros, que sólo entienden
hasta cierto punto). Y de lo que se trata es de
solucionar los problemas de los humanos, de lo que se trata es de ponerle un
alto a tanto que no debería ser, pero que es, ha sido, tenía que ser así,
porque así es el mundo.
En esta explicación voy a mostrar al
mundo, o sea, a eso a lo que también se le llama realidad, naturaleza, ser. Y
también voy a mostrar a los humanos, y a los perros y demás seres vivos, y a
las piedras, a los seres no vivos. Y también voy a mostrarlos a ustedes, que
sólo son una etapa de los humanos.
Esta explicación es para empezar a
corregir una situación natural, la única situación incoherente que se da en el
mundo (en un mundo en donde no hay deber ser sólo a
la inteligencia podría calificársele de incoherente): una inteligencia que ya puede entender al mundo (y no siempre fue así, los humanos no siempre hemos sido lo que
somos hoy, lo humano surge a partir de niveles mentales como los de los perros,
pero ya tiene muchos años –tal vez 4 400
años– que el mundo ya hubiera podido ser ubicado,
enmarcado, marcado, fijado, porque ya podían verse los mundos en que están
encerrados ustedes y los perros, porque ya podía verse que el mundo de ustedes
sólo está dentro de ustedes y que el mundo de los perros sólo está dentro de
los perros, ya podía verse que sólo hay “conciencia” –ojos, pensamiento– y “materia” –un mundo material, no espiritual -con ojos y pensamiento sólo en seres como nosotros y como los
perros-–) y que sin embargo sigue ciega,
tonta, entendiendo sólo parcialmente, ocupada en asuntos menores del mundo,
igual que los perros.
Y el problema es que son todos ustedes
los que están muy increíbles, como ciegos, como sonámbulos, pero no es culpa de
ustedes, pero tampoco es mérito lo de nosotros los humanos, que somos lo que
somos porque tenemos un poco más de inteligencia que los perros, y si todos
ustedes todavía están como los perros es porque todavía les faltaba un poco más
de inteligencia, y por eso no han podido entender al mundo (por sí solos), por eso
todavía están encerrados en un mundo, igual que los perros (aunque lo que ellos hagan más sea ladrar, a lo tonto la mayoría de
las veces. Y ustedes tienen política, y religión, y filosofía, y ciencia, pero
esas cosas son de cegueras increíbles, de ignorancias increíbles, son de una
inteligencia parecida a la del perro, que sólo puede entender algo de lo del
mundo. Y la inteligencia tendría que poder entender todo –o por lo menos hasta cómo es este todo
que es–, pero la inteligencia tiene
niveles, como los de los perros, como los de nosotros, como los de ustedes,
como los de las plantas), igual que los
pobres perros que sólo son lo que son, y también así los pobres de nosotros,
sólo títeres, cosas, resultados.
La inteligencia de nivel humano sí
puede entender al mundo, pero hoy (que
comprobablemente ya se puede –porque tal vez desde hace 4 400
años que ya se podía–) todos ustedes están ajenos a
eso, en los humanos hay una etapa como en la que hasta hoy habíamos estado
todos nosotros, una etapa completamente cerrada, un mundo completamente
cerrado, como el de los perros.
Hace como 4 400 años en un sumerio
llamado Urukagina puede verse que el humano ya podía darse cuenta de muchas
cosas del mundo, pero ustedes tienen barreras, máximos, y eso se ve en la
política (que lo más lejos que ha podido
ver es revolución social e izquierda), y en la
filosofía (que siempre debió darse cuenta de
más cosas, pero no pudo, y en Heráclito de Éfeso puede verse que muy pronto la
filosofía llegó a sus potencialidades máximas, y luego siguieron 2 500 años de
filosofía que lo más que pudo ver fue hasta algo tan obvio como la materialidad
del mundo, pero tan limitadamente la vio que por eso terminó en el callejón del
marxismo), y en la ciencia (que es conocimiento del mejor, pero desviado de los problemas más
primarios de los humanos: las desigualdades, las estructuras).
Y no ha sido fácil atrapar a esta cosa
que es el mundo. Y luego no ha sido fácil encontrar desde dónde decirla (lo filosófico y lo científico no sirven para decir a un mundo tan
atrapado dentro de sí, y lo político podría servir algo, al mostrarles que la
lucha política se queda corta ante las soluciones que necesitamos los humanos
para poder con todos nuestros problemas, que aun las mejores intenciones
políticas de ustedes se quedan cortísimas ante la realidad, ante un mundo que
no tiene sentido –que
es para nada, que va hacia nada -porque no fue creado ni ideado-, que sólo es de modos de ser físicos y
químicos dentro de un marco físico–, y ante una vida
que algún día será cortada, porque algún día el universo en que estamos no
podrá albergar vida).
Y no es fácil estar obligado a tener
que abrirlos a ustedes, pero no tengo de otra, a pesar de que nada importa, de
que nada tiene sentido, de que todo es inútil, pero ustedes no lo saben,
ustedes están como los perros, pero ustedes pueden saber, por los perros no se
puede hacer nada.
Y me fue inevitable no poder ser como
ustedes, en esa inteligencia inconsciente (de la que ninguno de ustedes tiene la culpa. Y el que alguien
pueda llegar solitariamente a esta explicación es cosa de procesos sujetos a
tiempo y a cantidad de inteligencia, se necesita nacer con la inteligencia
adecuada en un tiempo ya adecuado, cuando la cantidad de conocimiento relevante
acumulado ya es suficiente –pero que la
mayoría de ustedes no sabe, no maneja, no entiende, la mayoría de ustedes cree
en cosas como Dios, como el tarot–, y así va a ser
siempre –los humanos del planeta Tierra
sólo somos una humanidad más–, en el mundo hay
esquemas, la inteligencia de todos ustedes se queda increíble, estacionada,
atorada –como ésa que se queda en
perro–, y sólo naciendo con una inteligencia
suficiente es como va a poder desatorarse esto, porque se tiene que tener la
inteligencia suficiente para poder verlos a todos ustedes –que están tontos, como ciegos, como sonámbulos -ante los datos que hoy -y tal
vez desde hace 4 400 años- hay, datos
que llevan y llevan -no crean que ha sido muy
sencillo llegar- hasta lo que está en esta
explicación-, aun los pocos de ustedes que
saben -y medio vislumbran- algo de lo relevante–, y a
pesar de lo muy difícil que es entender al mundo a contracorriente de todos
ustedes se tiene que seguir y seguir –porque
se llega a sentir que el destino de los todos los humanos -principalmente lo peor, la injusticia, la pobreza, el vicio, la
vileza, el crimen, la violencia, la mentira, el daño, la infelicidad, el
sufrimiento- depende de uno, y cuando
resulta que no se andaba errado, que así es como se rompía esto– todo lo que se ve, a un montón de cosas extrañas, entre las que
están todos ustedes, muy incapaces, tan perdidos en el mundo como lo están los
perros. Y tal vez suene rudo, pero por lo menos hay algunos de ustedes que se
dan cuenta de que esas ideas de Dios en que cree la mayoría de ustedes ya son
muy incoherentes a esta altura del desarrollo de la humanidad, de una humanidad
que hace 200 mil años todavía andaba desnuda y que no sabía mucho, y hace 200 mil años los humanos todavía no
nos limpiábamos el ano, y actualmente ya casi todos los que pueden hacerlo se
lo “limpian”, con papel, pero lo que también deberían hacer sería lavarlo con
jabón, en alguna especie de bidet, por lo menos, porque por lo que he visto en
los baños públicos no es difícil que muchísimos de ustedes habitualmente anden
con excremento embarrado en el ano, y con el movimiento o con el sudor se ha de
hacer una buena combinación) como de perro, en donde algunos de ustedes se aprovechan de que la
vida les dio dientes (poder:
dinero, fuerza, belleza, algo de inteligencia, no mucha), y en donde para muchos de ustedes el vivir sólo es
sobrevivir, y en donde muy pocos de ustedes tratan de hacer algo (los revolucionarios sociales principalmente, pero también
otros buenos, como algunos de religión, o como muchos de los que se dedican a
la investigación científica), y a veces eso
les cuesta la vida, pero lo hacen, porque no pueden evitarlo.
Y me molesta que el mundo sea como es,
me molesta ponerlos a todos ustedes al mismo nivel que los perros (y que yo quede como protagonista, pero sólo así puedo acomodar al
mundo, a lo humano, y al mundo que todos ustedes viven hoy. Y no crean que ha
sido muy bonito haberse ganado la rifa del tigre, pero tarde o temprano a
alguien le iba a tocar), encerrados en mundos,
perdidos en mundos, pero es que hoy así están todos ustedes. Y ustedes sí
pueden ver a los perros, al mundo de los perros, al mundo que viven los perros (y también pueden ver al mundo de los niños, y al mundo de los
locos, y al mundo de los más tontos).
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CAPÍTULO 1 EL PROBLEMA (EL
NUDO) DE ESTA EXPLICACIÓN
Esta explicación del mundo no es fácil,
porque va contra todos ustedes y contra todo lo que el mundo ha sido hasta hoy
para cualquiera de ustedes. Y el problema está en ustedes (ustedes están muy increíbles, con mucho sonambulismo, con mucha
ceguera, con mucha ignorancia, con mucha tontería, con mucha maldad), pero no es de ustedes, los humanos somos una cosa más del mundo,
y ustedes sólo están siendo lo que se espera que sean (sólo lo que sus niveles de vida y de inteligencia les hacen ser), pero no está bien (y tampoco ser
perro está bien, pero por ellos no puede hacerse nada).
Esta explicación del mundo no es fácil,
porque implica meterse con las cosas del mundo, es como si a los perros se les
quisiera hacer entender el mundo, para que dejen de ser en esa inteligencia
inconsciente que los tiene como perros.
Pero los perros (o las hormigas, o las estrellas) sólo son lo que son, y no pueden ser diferentes a eso, no
pueden ser más (ser perro –u hormiga, o planta, o sea, todos los seres vivos con
excepción de los humanos– es un nivel de ser en
el mundo, los otros niveles son lo que somos los humanos y lo que son las
piedras –o las estrellas, o el agua, o sea,
los seres no vivos–), pero ustedes sí pueden ser más, ustedes sí pueden ser
diferentes de lo que son hoy, ustedes sí pueden ser movidos de esa inteligencia
ciega en que están hoy, no por culpa de ustedes, sino porque los humanos (y los perros) sólo somos
cosas (y estamos sujetos a modos de ser), y aunque tengamos ojos eso
no significa mucho, sino sólo que podemos ver, pero los perros no ven mucho (no entienden mucho), hasta
ustedes pueden darse cuenta de eso, pero ustedes tampoco han podido entender
mucho, y de eso ustedes no se dan cuenta.
En nosotros y en los perros (y en algunos otros seres) el mundo
es a través de (lo único en donde el mundo es, lo
único en donde el mundo se puede manifestar) los ojos y del pensamiento, pero el mundo que nosotros y los
perros vemos no es el mismo (y
no todos los humanos entienden lo mismo –y
no todos los perros entienden lo mismo–, porque
el entendimiento depende de la cantidad de inteligencia con que se nace, y del
conocimiento adquirido, y de la época en que se nace –los humanos no siempre hemos tenido la misma cantidad de
conocimiento, hace 6 millones de años lo que podíamos saber -aun el que naciera con una gran cantidad de
inteligencia- era casi lo que puede saber un
perro–, y de la edad que se tiene, porque
nacemos sabiendo nada). Pero los perros no
pueden entender al mundo (porque su
inteligencia no da para tanto, porque su nivel de inteligencia no es mucho), y hasta hoy ustedes tampoco han podido entenderlo, hasta
hoy ustedes también han estado estacionados en uno de los mundos intermedios de
la inteligencia (por cosas de los modos de ser
de la inteligencia –que sólo podían ser
rotos cuando alguien naciera con una cantidad de inteligencia muy descollante -en un tiempo ya adecuado, cuando la cantidad de
conocimiento -acumulado por los humanos- ya fuera suficiente para poder entender al mundo, y en
los humanos del planeta Tierra esto tal vez ya es desde hace 4 400 años-, en verdad descollante -para
que pudiera darse cuenta de lo increíbles -tontos,
ciegos- que están todos ustedes-, no semiautista, como la de Einstein y otros que son
considerados muy, pero muy, inteligentes–,
porque la inteligencia de muchos de ustedes ya es suficiente para entender al
mundo, si se les encamina). Y no va a ser
fácil moverlos de ahí, pero yo tengo que hacer mi parte, yo tengo que
mostrarles al mundo (y dejárselos fijado,
marcado, para que el entendimiento de los pocos de ustedes que –por la cantidad de inteligencia con que nacieron– entienden más pueda entender más). Porque así es esto, nosotros no somos únicos, esto que
hoy somos nosotros aquí en el planeta Tierra ya ha sido innumerables veces, y
volverá a ser innumerables veces más, porque el mundo es eterno (porque hoy es y nadie lo creó, porque no hay eso llamado
Dios, y sin embargo la mayoría de ustedes cree en Dios –y en cosas como ésa, cosas que no son, cosas que no
tienen ninguna prueba–).
Y sólo puedo mostrar al mundo a través
del conocimiento, pero todos ustedes están muy increíbles (debido a las cantidades de inteligencia con que nacieron), y la mayoría de ustedes (y no
estamos hablando del 51 %, sino de más del 99 %) está más que increíble, está muy tonta (y tengo que ser muy claro, para que ustedes dejen ya de estar en
tantos cuentos, y cuentos normales, naturales, esperables, inevitables, pero
que sólo son cegueras, limitaciones, que el humano tiene en la etapa en que
están todos ustedes), muy ignorante (y el hecho de que la mayoría de ustedes esté tan ignorante sólo
evidencia la pequeña cantidad de cordura en que hoy están todos ustedes). Pero los perros también ignoran tanto, y sin embargo andan por
la vida como si nada. Pero por eso tienen una vida de perros.
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CAPÍTULO 2 6 EJEMPLOS DEL
MUNDO
Los mormones
Los que creen en Dios tienen muchos
ejemplos increíbles de ignorancia, o de tontería (no sé cómo decirlo, no quiero ofender), y voy a dar un ejemplo:
Los mormones (la religión mormona fue fundada en Estados Unidos en 1830
por Joseph Smith) creen en muchas
barbaridades, pero la principal barbaridad en la que creen es que los indígenas
del continente americano son judíos (en el Libro de Mormón se narra algo de la
supuesta historia de esos judíos, entre ello que Jesucristo estuvo unos días en
el continente americano poco después de su muerte y que ahí terminó de dar su
mensaje, y ese complemento también está en ese libro), y que llegaron en barcos, en 3 distintas ocasiones, una
en tiempos de la Torre de Babel (y según los
creyentes de la Biblia lo de la Torre de Babel fue allá por el año 2269 antes
de Cristo. Y por si hiciera falta aclaro que no hubo tal cosa como la Torre de
Babel en donde según el cuento fueron creados todos los idiomas de los humanos,
para esa fecha Imhotep, Urukagina de Lagash y Sargón de Acad ya habían vivido,
e Imhotep había hablado en egipcio, Urukagina había hablado en sumerio y Sargón
había hablado en acadio, y todavía faltaban más de 2 mil años para que empezara
a formarse el idioma que estoy utilizando. Y ni hubo un Diluvio Universal, y ni
existió un humano llamado Matusalén que vivió 969 años, y ni existió un tal
primer hombre de nombre Adán, que fue creado, según muchos, en el año 4026 –o, según otros -James
Ussher principalmente-, en el año 4004– antes de Cristo, y el hecho de que fechemos tomando como
referencia a alguien a quien apodaron el Cristo no significa nada, sólo es una
de las huellas de cómo fue formándose nuestro mundo humano de hoy), otra allá por el año 600 antes de Cristo, y la otra en el
año 588 antes de Cristo, y que si se les cambiaron los rasgos y el color de la
piel es por una maldición de Dios (que de
blancos y “sumamente bellos” los volvió de piel oscura a casi la mitad de
ellos, para que no fueran atractivos a los que siguieron siendo blancos y
sumamente bellos, pero que con el tiempo los blancos y sumamente bellos fueron
exterminados por los de la piel oscura, y que por eso cuando los europeos
“descubrieron” América ya sólo encontraron gente de piel oscura. Pero ésos que
encontraron los europeos no son los del cuento de los mormones, el origen de
los indígenas del continente americano está en Siberia, más algunos náufragos
polinesios, y tal vez uno que otro naufrago europeo y africano). Y los mormones creen que todo lo anterior es verdad, todo
eso viene en el Libro de Mormón, un
libro que según ellos le fue dado a Joseph Smith por medio de un mensajero de
Dios (ese mensajero le mostró dónde estaban
unas planchas de oro en las que estaba escrita una historia de los antiguos
habitantes del continente americano, y Joseph Smith tradujo al idioma inglés
esa historia por medio de 2 piedras en aros de plata, ensambladas por el
mismísimo Dios). Y pobre Joseph Smith, cómo
hubiera podido imaginar él que sus absurdidades (cuentos,
fantasías, mentiras) iban a servirme para
poder demostrar la ignorancia o tontería que conlleva en sí toda creencia de
eso llamado Dios. Y todas las religiones pueden ser desnudadas, pero una de las
más fáciles de desnudar es la de los mormones, pero también son fáciles de
desnudar todas las religiones que toman a la Biblia como palabra auténtica de
Dios (la Biblia es fantasiosa y abunda en
contradicciones, fue armada en distintas épocas, desde diferentes puntos de
vista, y tiene añadidos sobre añadidos).
Y con ejemplos como el de los mormones
tengo que mostrar lo raros (como
sonámbulos, como hipnotizados) que están
ustedes, todos ustedes, tanto los que creen en cosas como las de los mormones,
como los que no creen en ninguna cosa como ésa, pero que no pueden enfrentarse
a un mundo humano dominado por creencias (como
las de los mormones, o por peores, como las de los satánicos), y por ignorancia, y por mentiras, y por dinero (y por pobreza, y por enfermedad, y por irresponsabilidad, y
por injusticia, y por desigualdad), y por
vicios, y por todas las demás vilezas:
asesinatos, robos, violaciones de niños y bebés… Pero nosotros los humanos sólo
somos cosas, no hay culpas ni méritos.
Los extraterrestres
Lo menos que puedo decirles a ésos que
creen en los cuentos de los extraterrestres (o a ésos que hacen negocio con los cuentos de los
extraterrestres) es que los extraterrestres no
han venido a visitar el planeta Tierra, ni están viniendo, ni van a venir,
porque los extraterrestres (es decir, los otros
humanos, los otros seres de cerebro de tipo humano que hay –o ha habido, o va a haber– en otros planetas de nuestro universo, o de otros universos) son como nosotros (no
exactamente iguales, pero son como nosotros, no son como las piedras, no son
como los perros, ni siquiera son como los gorilas, o como los chimpancés, son
más o menos como nosotros, y mientras están como hasta hoy hemos estado
nosotros tienen países, fronteras, negocios, dinero, política, religiones,
filosofía, ciencia), y antes de que lleven las
tan normales cegueras humanas (ignorancia,
injusticia, conquista, comercio, exploración, proselitismo religioso, turismo) a otros planetas los alcanza (les abre los ojos, les detiene su carrera natural de inconsciencia) una explicación como ésta (si
es que han llegado hasta este punto, es decir, si es que antes no se han
autodestruido, completamente, en una guerra nuclear), y por mucho que esa explicación tarde en poder darse va a
haber tiempo, porque los viajes interestelares no son tan fáciles de realizar
(y la humanidad del planeta Tierra ni siquiera ha
hecho viajes interplanetarios, lo más lejos que ha podido ir es a la Luna), para que los humanos del planeta Tierra hubieran podido
ir a algún planeta de alguna de las estrellas más cercanas (porque en los demás planetas y lunas del Sistema Solar
puede ser que ni siquiera haya bacterias, mucho menos perros o humanos) todavía les iba a tomar muchísimos años, ¿saben a qué
distancia está hoy (porque las estrellas no
siempre están a la misma distancia una de otra)
la estrella más cercana a nosotros (aparte de
nuestro Sol, claro está)? A 4.22 años luz.
¿Saben cuánto es eso en kilómetros? 39 924 221 601 024 kilómetros. ¿Saben
cuánto se tardaría en recorrer 39 924 221 601 024 kilómetros a la velocidad a
la que viaja la sonda espacial (que es
muchísimo más sencilla que una nave espacial tripulada) Voyager 1 (que es el
objeto de los humanos del planeta Tierra que más se ha alejado del planeta Tierra,
y sigue alejándose –fue lanzado en 1977–, y actualmente viaja como a 17 kilómetros por segundo, y
para lograr esa velocidad se utilizaron combustibles normales y algo de la
fuerza de propulsión que pueden dar los planetas, pero el uso de esa propulsión
–aun combinada con los mejores materiales de
propulsión que puedan ser ideados– no da para
mucho, lo más que se podría bajar sería hasta, más o menos, 10 mil años. Y para
lograr viajar –en una nave tripulada– en una cantidad de años que no suene a locura se
necesitarían cosas casi imposibles, por la cantidad de energía requerida)? Más de 74 000 años.
Nagasaki
Había 2 (y en algunas fuentes se habla de 3) ciudades japonesas candidatas para ser la ciudad en donde iba a
ser lanzada la segunda bomba atómica, y la que se llevó el premio fue Nagasaki,
porque se combinaron diferentes circunstancias, principalmente las del clima (nubes, y viento, que llevó humo de una ciudad cercana que el día
anterior había sido bombardeada, desencadenando incendios), así que los aviones se fueron hacia Nagasaki, hacia los pobres
habitantes de Nagasaki, que tuvieron que morir (o ser afectados) por cosas como
el clima, ¿y quién da el clima, qué acaso no se mueve ni la hoja de un árbol si
no es por la voluntad de Dios (en
varios lugares de la Biblia dice que Dios es el causante de todo lo bueno y de
todo lo malo, por ejemplo: en el capítulo 45 de Isaías, versículos 6, 7 y 8; o en el capítulo 3 de Lamentaciones, versículos 37 y 38; o en
el capítulo 4 de Éxodo, versículo 11)?, pero los japoneses también tenían cuentos, creían que
sus dioses iban a ayudarlos (ya los habían
ayudado en el pasado, como cuando los mongoles quisieron invadirlos, bueno, eso
creían ellos, y también creían que eran una nación divina), pero qué decepción se llevaron, fueron vencidos en una
guerra que creían que iban a ganar, porque así debía ser, porque sus dioses
eran los originales, los verdaderos, pero no, no eran, pero todos los que creen
en dioses piensan que sus dioses son los verdaderos, y son los verdaderos
mientras no se los desmiente la realidad, sólo con la realidad pueden ser
desmentidos los dioses humanos.
Las medicinas
Si siempre hubiéramos tenido medicinas
(pero medicinas efectivas, no medicinas
“alternativas”, medicinas alternativas que hemos tenido siempre, pero que no
pueden curar casi nada, medicinas alternativas que no pudieron evitar los
millones de muertes por peste bubónica, porque para esa enfermedad se
necesitaba un tipo de antibióticos que sólo empezaron a ser descubiertos a
partir de 1943) no hubieran tenido que morir
tantísimos millones de seres humanos.
Pero los humanos sólo somos lo que
somos, sólo unos animales más, sólo que con un cerebro más desarrollado, pero a
ese cerebro más desarrollado le toma algún tiempo poder darse cuenta de todo lo
que puede darse cuenta (incluida esta
explicación de un mundo tan terrible en donde inevitablemente siempre va a
haber víctimas).
¿Cómo podíamos saber que para poder con
la bacteria que causa la peste bubónica había que utilizar alguna tetraciclina (o cloranfenicol, o estreptomicina), o que para poder con la bacteria que causa la tuberculosis había
que utilizar Isoniacida, Rifampicina y Pirazonamida?
¿Cómo podíamos saber cosas como ésas?,
imagínense a los perros o a las moscas (o a ustedes a la edad de un año) sabiendo eso, imagínense que los perros o las moscas fueran
capaces de poder obtener esos conocimientos, pues desde seres como ésos venimos
nosotros, desde por allá venimos, por eso hemos tenido tanta ignorancia, por
problemas de origen, porque las cosas son naturales (porque no hay un Dios creando al hombre tal cual es hoy. Y
la Biblia dice que el hombre –y la mujer– fue hecho a “imagen y semejanza” de Dios. Pero el cerebro
de esa imagen y semejanza ignoraba tanto, no sabía que la lepra no es una
maldición de Dios, no sabía que la lepra puede ser curada con Dapsona y
Rifampicina, no sabía que la bacteria Mycobacterium
leprae, que causa la lepra, tiene mucho de semejanza con el animal Homo
sapiens, o sea, con nosotros, los humanos del planeta Tierra), este cerebro y su cuerpo (pero
en el principio es más importante el cuerpo que el cerebro, porque en cuerpos
primates fue donde pudo desarrollarse más el cerebro, fue por donde la vida
terrícola llegó hasta humano) salieron de la
naturaleza, y fueron desarrollándose casi a la par, se desarrolló la postura
erecta, se desarrolló la belleza, se desarrolló la resistencia a las
enfermedades, pero no toda la belleza, y no toda la resistencia a las
enfermedades, porque empezó a intervenir cada vez más el cerebro de tipo
humano, que alteró cosas como eso de la resistencia a las enfermedades, porque
empezamos a tener más cuidados, más limpieza (no
mucha), “casas” (aunque al principio sólo fueran cuevas),
empezamos a alterar cursos naturales, en donde sobrevive sólo lo que sobrevive,
lo más adaptado.
Adán y Eva
Y voy a dar una prueba más de la
incoherencia del mundo de todos ustedes.
El cuento de Adán y Eva es un buen
ejemplo del mundo increíble de todos ustedes, un mundo lleno de ignorancia (y de mucha infelicidad), y de vicio, y de vileza, y de deformación, en donde
nuestros destinos son forjados, en donde las cadenas en que están todos ustedes
no permiten un respiro, por lo menos de bondad, un punto inicial de cordura.
Ustedes tienen un mundo increíble en
donde unos de ustedes dicen una cosa y otros de ustedes dicen otra (y en un lado está la
mayoría de ustedes, y en el otro lado están pocos de ustedes; y en un lado
están los más ignorantes de ustedes, y en el otro lado están los menos
ignorantes de ustedes; y en un lado están los que creen en Dios o en cosas como
ésa, como el tarot, o los fantasmas, y en el otro lado están los que ven al
mundo desde ciencia o desde filosofía materialista), y no pasa nada, el mundo de ustedes sigue, más o menos
igual, más o menos en unos cauces en donde se mantienen el daño, el mal, la
locura, y con algo de bondad, pero como de ciegos, como de tontos, como de
niños, que hacen lo que pueden, pero que no se dan mucha cuenta del mundo.
En ejemplos como el de Adán y Eva es
donde se ve la inoperancia del conocimiento relevante de ustedes (que no se le hace mucho
caso al conocimiento relevante, y a los que no creen en el cuento de Adán y Eva
parece que no les importa que la mayoría de ustedes siga creyendo en cuentos,
han de pensar que en nada modifica al mundo el hecho de que la mayoría de los
humanos crea en cosas que no son. Y también están las mentiras que ustedes
tienen, con las que conviven, que los moldean, que los perpetúan. Parece que
todos ustedes están tontos, pero no es que estén tontos, sólo están en una
etapa de los seres de cerebro de tipo humano),
porque las ignorancias increíbles en que está la mayoría de ustedes pueden ser
comprobadas (como por ejemplo, que los seres
humanos no somos creación de ningún Dios, sino que venimos de la naturaleza,
que somos naturaleza, sólo que un poco diferente, pero que también las moscas
son diferentes, y que incluso vuelan), pero no
pasa nada, el mundo de ustedes (el mundo normal
de todos ustedes) sigue como si nada, pero no
es un mundo inocente, se pagan precios, un mundo con tantos daños que tienen
causas, entre ellas una ignorancia increíble, pero la ignorancia de ustedes y
la impotencia de ustedes tienen su explicación en lo que es el mundo, en cómo
es el mundo.
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CONCLUSIÓN
Los humanos sólo somos un tipo
diferente de perro (o de piedra).
Y todo lo del mundo tiene explicación,
tiene que tenerla, pero las explicaciones determinantes del mundo son: el mundo
no lo creó nadie (porque el mundo no muestra nada
como un Dios, y porque voluntad –e ideas, y
ojos– sólo la hay en la inteligencia, en la
inteligencia que sólo es de la vida, en la inteligencia que sólo surge en la
evolución de la vida, de una vida que sólo es una cosa química más, la vida
surge a partir de una serie de combinaciones de los elementos químicos), el mundo es eterno (porque hoy es y
no hay creador), el mundo no tiene sentido,
propósitos, es para nada (porque no fue
creado ni ideado), el mundo sólo es a través de
cosas como los ojos y el pensamiento, pero los de todos ustedes y los de los
perros están increíbles, muy ciegos, y ahí es donde el mundo se hace bolas (pero ustedes sólo están en una etapa de lo que somos los humanos –y los perros no están en una etapa–, sólo hay 3 tipos de seres en el mundo –y lo que los define es la vida y la cantidad de inteligencia–: seres como las piedras –seres
no vivos–, seres como los perros –y demás seres vivos con excepción de los humanos– y seres como los humanos).
Y la inteligencia no es la gran cosa,
casi no puede nada frente al mundo, pero sí puede mucho dentro del mundo
humano, porque es la que dice al mundo (es la que
lo ve, es la que lo piensa), y la
inteligencia increíble (limitada, pero natural,
normal, inevitable) de todos
ustedes (la cantidad de inteligencia que el
humano tiene cuando está en la etapa en que están ustedes, o sea que no sólo es
de ustedes, no se envanezcan, de todo lo bueno que hay hoy en el mundo humano,
sino que vean hacia todo lo malo, y hacia todo lo tonto, que hay hoy en el
mundo humano, porque ése es el punto que pone al humano en su exacta medida,
sólo un perro, sólo una piedra, sólo que diferente. Los humanos –y los perros– sólo somos
lo que nuestras capacidades de vida y de inteligencia nos hacen ser) es la que hasta hoy ha dicho al mundo.
Y sólo Dios (o cualquier otra cosa sobrenatural, la más mínima cosa
sobrenatural, la más mínima prueba de mundo sobrenatural) haría la diferencia, porque pondría al mundo en otra
dimensión (y entonces yo tendría que callarme), y ahí la ignorancia y el conocimiento de todos ustedes (y de los perros) tendrían
la razón, como hasta hoy (a pesar de que todas
las evidencias están en contra del mundo que ustedes y los perros creen vivir,
pero todos ustedes están enceguecidos, y la mayoría de ustedes está muy
ignorante, e irresponsable, estamos como en una trampa, pero sólo son modos de
ser de la inteligencia, ojalá se pudiera preguntarle a los perros qué es lo que
ellos entienden del mundo… desde sus capacidades de inteligencia… y hacerles
ver sus cegueras y afanes necios, que para ellos lo son todo).
El mundo no tiene sentido, porque no fue creado (porque no se ve ningún Dios, y lo que sí se ve es muchísima
ignorancia en los que creen en tal cosa, y son la mayoría de ustedes), y hoy nosotros estamos siendo testigos de él (a través de nuestra inteligencia de tipo humano, pero esta
inteligencia de tipo humano tiene una etapa como en la que hasta hoy habíamos
estado todos los humanos del planeta Tierra, pero en la que todavía están todos
ustedes, una etapa en donde se idean tantas tonterías, como las leyes con las
que ustedes tratan de enmarcar religiosa o civilmente al mundo –a un mundo que no tiene ningún sentido, y en donde sus cosas
son en modos de ser–, como en el asunto de la
criminalización de la homosexualidad, de una homosexualidad que sólo es
aparente, una homosexualidad que sólo es intersexualidad, una intersexualidad
que es resultado de desórdenes con los que nacen los “machos” y las “hembras”
de los organismos que se reproducen sexualmente, muchísimos de esos machos y de
esas hembras no son 100 % machos o 100 % hembras, y en los humanos el ejemplo
más visible de eso son ésos que ustedes llaman homosexuales, y que le causan
problemas a “instituciones” como la del matrimonio. Y son más de 40 los
diferentes tipos de desórdenes que ocasionan alteraciones en el desarrollo
sexual de los “hombres” y de las “mujeres”, los seres humanos no somos seres
humanos a secas, somos hombres, o mujeres, o con partes de ambos, unos hombres
y unas mujeres que pueden ser hombres o mujeres al 100 %, o muy cercanos al 100
%, pero que también pueden tener grandes porciones del sexo contrario, pero
nadie elige nacer como nace –nadie elige
nacer pareciendo “homosexual”, pero una vez que pasa ya no queda sino
aguantarse o matarse, u operarse, pero no siempre hubo la tecnología para eso,
pero ni aun las operaciones pueden corregir toda la deformación, quedan muchas
marcas, de un mundo, que no es que sea malo, sólo es difícil, ciego, sin
corazón, porque así como en él hay belleza también hay fealdad, y sólo los
ciegos, o los suertudos, no pueden darse cuenta de tanta desigualdad, de tanta
injusticia, de tanta complejidad. Nadie elige nacer a problemas, nadie elige
nacer feo, nadie elige nacer débil, nadie elige nacer enfermo–, y en las mezclas más paradójicas es donde pareciera que hay eso
que ustedes llaman homosexualidad, pero la homosexualidad no existe, que los
exteriores no nos engañen, hay heterosexualidad, bisexualidad y asexualidad,
los gais y las lesbianas son heterosexuales –los “afeminados” en realidad son mujeres, y las “machorras”,
hombres, nada más que con el cuerpo alrevesado–, no son homosexuales, “ellos” y “ellas” son una mezcla de hombre
heterosexual y de mujer heterosexual, pero sus ganas sólo son unas, quienes
tienen de ambas –aunque no con la misma intensidad– son los bisexuales. Y muchísimos de los que por fuera se ven como
hombres o mujeres “normales” podrían ser bisexuales –o gais o lesbianas–, y si la mayoría
de los bisexuales puede mantener ocultos toda su vida sentimientos tan
“vergonzosos” es porque la bisexualidad no es una, sino en una gran variedad de
grados. Y el matrimonio es un invento de los humanos cuando están ciegos, eso
del matrimonio es un buen ejemplo para restregarles la clase de mundo que creen
vivir ustedes. Y querer hacer aquí –en un mundo
como éste, el único, en lo único que es, pero en donde no hay sentido, en donde
todo es inútil, en donde nada importa– la
igualdad máxima que pudiéramos hacer también sería una necedad), y los perros también, y hoy todos ustedes todavía ven al mundo
con ojos como los de los perros, con ojos muy inconscientes, con ojos como
programados, para sólo darse cuenta de determinadas cosas.
No podemos arreglar a los humanos, ni
siquiera clonándolos (para que no sólo no hubiera
pobres, sino para que tampoco hubiera feos, ni enfermos, ni tontos, es decir,
para que casi –porque los clones no son 100 %
iguales– no hubiera ninguna diferencia de
hoy en adelante, más que las de entre hombre y mujer), porque el mundo no tiene sentido (porque así no es el mundo, no es de nada de lo de la inteligencia,
sólo es física y química, y la inteligencia tampoco es de inteligencia, y en
los perros y en la mayoría de ustedes se puede ver eso –Y sólo podría haber 2 tipos de mundo, o el mundo sería de
alguien -de un Dios-, o el mundo sería solo, y es solo -porque los hechos así lo muestran-, y un mundo solo no puede tener ningún sentido, porque no es de
planes, de ideas, no hay ninguna voluntad detrás de él… Y un Creador implica
inteligencia, y esa inteligencia se vería en el mundo, pero sólo se ven humanos
tontos, y perros tontos, y moscas y mosquitos tontos y latosos, y meteoritos
que obedeciendo a fuerza de gravedad física pueden caer en planetas, y
exterminar dinosaurios tontos, que tal vez incluso amaban. Y el amor sexual
tampoco es la gran cosa, el amor sexual sólo es una cosa más que le funciona a
la vida, para su persistencia -mientras esa
vida puede ser, mientras hay las condiciones para que esa vida pueda seguir
siendo-, uno no se enamora porque
quiere, uno se enamora porque el amor sexual es una fuerza natural exitosa, el
amor sexual no es de cuento de hadas, es de impulsos animales–), es para nada, es inútil (y por eso no podríamos pensar en una vida de igualdad hasta la
clonación para las próximas generaciones porque puede verse que lo que somos
está atado al universo, y que el universo algún día no va a poder albergar
vida, porque el universo no es una cosa inmóvil, porque actualmente se está
expandiendo, porque esa expansión tuvo un inicio, porque en esa expansión se ha
producido todo lo que vemos hoy, porque esa expansión sólo puede seguir y
seguir, o va a revertirse, va a disgregar, o va a aplastar, los humanos –y los perros, y las estrellas, y los planetas– somos unas cosas que una y otra vez se producirán –porque hoy somos y no nos creó ningún Dios, porque no hay
ninguna prueba de tal cosa–, y que una y
otra vez serán desbaratadas), pero tampoco podemos seguir como
hasta hoy hemos sido.
Y por lo pronto tenemos tareas,
enfrentarnos a la pobreza, a la estafa, a la injusticia (más primaria), a la
desigualdad (más primaria), a la ignorancia (más cavernícola), a la irresponsabilidad (más
infantil), a la maldad (a toda la maldad), a un mundo
humano gobernado con los pies, de los más vivillos, que se amparan en una
mayoría muy ignorante (de la que ellos también son
parte) que vota (cuando ya hay ese cuento de la democracia electoral, pero las
cadenas de ignorancia y poder vienen de mucho más atrás, de cuando ni siquiera
había dictadores o reyes, vienen de esas peleas de perros en donde la fuerza
bruta decide, condena, y hoy esos modos de la naturaleza sólo están sutilizados
en nosotros), decide (ésa que hace que gente como Trump gobierne, guíe, la marcha, en un
mundo sin sentido, por eso no importa cómo gobiernen, o desgobiernen, porque
somos habitantes de un vacío, más afín a perros y a piedras. Pero aun y así
tenemos que luchar, hacer un poco de orden en esta casa de fieras. Y después
ustedes podrían tratar de hacer una isla –condenada,
porque algún día sería destruida– de felicidad
para estos humanos del planeta Tierra, porque sólo eso les quedaría, tratar de
ser felices aquí, pero todos, absolutamente todos, y para eso necesitarían la
igualdad máxima que pudieran hacer, la igualdad hasta la clonación, no sólo hasta
la igualdad económica, que es lo menos que hoy nosotros tenemos que hacer, y
hoy también tenemos que hacer la igualdad de corazón).
La clave del mundo está en la
inteligencia (porque sólo ahí el mundo
aterriza, sólo ahí el mundo es visto, pensado), y la clave de la inteligencia está en la cantidad de
inteligencia con que se nace (una cantidad de
inteligencia que entre más sea más puede saber, y entender. Y qué más se puede entender sino
al mundo mismo).
La inteligencia tendría que llegar hasta
el poder entender al mundo mismo, y el escalón anterior a esto (no es la ciencia) tendría que ser
el darse cuenta de que hay que hacer la justicia, la igualdad (porque siempre hemos estado plagados de problemas, en los que
podían verse algunas causas: estafas, mentiras, injusticias, desigualdades,
ignorancias, historia, naturaleza… y entre más fuera ese darse cuenta de toda
la injusticia, y de toda la desigualdad, más cerca se estaría de poder entender
al mundo, pero hasta hoy ésos han sido terrenos en los que ustedes no han
podido meterse. Y yo sólo les explico al mundo y les cuento cómo llegué a esta
explicación, y me sigue admirando que todos ustedes estén como ciegos, aunque
ya sepa que nada de lo nuestro es nuestro, que lo humano sólo es un lugar del
mundo, que tiene sus modos de ser, y que hoy nosotros los humanos del planeta
Tierra sólo estamos siendo ese lugar y sus caminos), y los escalones de más hasta abajo van de derecha hasta perro (o hasta mosca, o hasta planta, o hasta bacteria).
El mundo no tiene sentido, y eso nos
condena a los humanos (a un final, que tendrá que
ser muy bien planeado), a los perros no (porque ellos jamás podrán entender al mundo, en el mundo en que
están encerrados ellos el mundo se queda en ese nivel, en nivel perro, en donde
se nace y se es lo que se tiene que ser, mientras se puede serlo, es decir,
mientras se es –y a los perros del planeta
Tierra eso podría durarles todavía muchos millones de años–. Y cada vez que ustedes se queden maravillados ante lo sorprendente
de cualquier cosa del mundo sólo piensen que lo más lejos que puede llegar el
mundo somos nosotros, y que lo inmediatamente anterior a nosotros son ustedes,
los afanes de todos ustedes, tan ciegos como los de cualquier perro), pero hoy nosotros tenemos tareas más inmediatas: empezar a
enderezar a nuestro mundo humano (y ya a otros les
tocará lo más difícil, lo más terrible, dentro de 30 ó 300 años).
L150321
Y aquí va a estar el
capítulo 4 https://capitulo4enproceso.blogspot.com
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